nocturnas y diurnas . El grueso de este conjunto de especies lo forman las mariposas nocturnas, llamadas comúnmente “polillas”. Con este grupo tan amplio de la fauna ibérica podremos adentrarnos en el mundo de la fotografía macro. Las mariposas nocturnas, una vez localizadas en su reposo diurno, se convierten en unos modelos perfectos para la práctica de esta disciplina fotográfica. Para fotografiarlas aprovecharemos su inmovilidad y utilizaremos aperturas de diafragma cerrados, (f/16, f/22, etc.), para conseguir gran profundidad de campo. Para evitar fotos movidas, montaremos nuestra cámara en un trípode y utilizaremos un cable disparador. Prescindiremos del flash para iluminar la toma y así evitar reflejos no deseados en las escamas de sus alas, pero podemos utilizar un reflector para dirigir la luz natural y rellenar las zonas de la toma con más carencias de luz, consiguiendo así una iluminación más equilibrada. Cuando acabemos nuestro trabajo, abandonaremos el lugar sin haberlas causado ninguna molestia y procurando no delatar su presencia para evitar con ello que sean descubiertas por sus depredadores.

1 comentario:
genial las tomas...
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